Viviendo en el país de los idiotas...
Dándome un paseo por la red, descansando de mis obligaciónes universitarias, me encuentro con una noticia que ya había denunciado antes en mi otra gatera y que sigue candente.
Es la noticia de la fábrica de idiotas en que se está convirtiendo la educación española. Todos sabemos las graves deficiencias que la educación española ha ido acumulando por el bien del adormecimiento mental de los españoles, es decir, bien para los señores gobernantes que cuanto más idiotas nos volvemos menos capacidad crítica tenemos.
Pues en el país de los idiotas, concretamente en las comunidades con la riqueza lingüistica más lozana, en vez de potenciar dicha riqueza, sus politicuchos, llevan años haciendo un uso indebido de los vehículos de comunicación. En vez de luchar por conseguir un bilingüismo pleno, potencian la diferenciación entre individuos.

Quizá alguien me acuse de partidista, de no conocer la "realidad" de dichas comunidades.
Partidista no se me puede llamar, porque mi animadversión a TODOS los partidos políticos del país sin excepción es pública.
Y en lo segundo quizá sí tengan algo de razón. No conozco de primera mano la situación catalana, ni la situación vasca. Pero conozco bien la situación valenciana, en la cual, como tristemente me han confesado íntimas amigas de la tierra de los naranjos, la presión contra el castellano toca cotas vergonzosas en los institutos públicos en los que estudiaron, hasta el punto de no poder aprobar ciertas asignaturas científicas si no te diriges los mendrugos que las "enseñan" (no puedo comprender como un mendrugo llega a ser educador) en valenciano, aunque tu vehículo comunicativo habitual sea el castellano.
Repito, no conozco la situación catalana por mí mismo, pero no hay que ser muy listo para deducirla: la presión lingüística en Valencia es menor que más al norte (no tengo noticias de que en la Comunidad Valenciana te multen por rotular tu negocio en castellano) pero existe y las pruebas de exclusión lingüística son demoledoras:
Dos padres de familia, Carmelo González y Enrique López, luchan con la Generalitad de Cataluña, por el derecho a que sus hijos tengan educación en castellano.
Enrique López ya cuenta con una sentencia judicial, que como no podía ser de otro modo en este "estado de derecho", la Generalitad se pasa por el forro del tripartito.
Carmelo González ha comenzado este viernes una huelga de hambre de 24 horas en la puerta de la Generalitad para reclamar un derecho recogido en la Constitución y en la ley. (>>leer noticia)
Pero no solo eso. Esta lucha por sus derechos constitucionales, le ha buscado la enemistad con las instituciones absolutistas y además está recibiendo por parte de radicales (incluso del APA del colegio) insultos, amenazas, hasta el punto de que sus datos personales aparecen publicados en webs nazionalistas.(>>leer noticia)
Podríamos aprender de paises como Suecia o Bélgica, con una gran riqueza idiomática, dominada por todos sus ciudadanos de manera natural.
Tristemente llegará un día en el que un catalán o un vasco, no podrá comunicarse con otro ciudadano del país, o será rechazado laboralmente fuera de su comunidad (como son rechazados en la administración pública de dichas comunidades el resto de los españoles hoy mismo por motivos lingüisticos) por no conocer la lengua común a todos los españoles. Ese día estaremos completamente seguros de cual es nuestro país, el de babel, el de los idiotas que permitimos al sistema que nos dividiese en rebaños.
Un saludo a todos mis gat@s...












