¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡DIOS NO EXISTE!!!!!!!!!!!!
(II artículo recuperado: publicado el 10 de diciembre de 2005 en mi primer blog)
La existencia de "dios" (el ponerlo en minúsculas es algo intencionado) implica la existencia del alma humana, al menos desde el prisma de las religiones mayoritarias en el mundo. Es el nexo de unión a ese supuesto dios, lo que nos hace diferentes del resto de la "creación" (palabra que apasiona en los Estados Estúpidos de América.
Ahora bien, la pregunta es, ¿existe el alma humana?. Muchos dirán que sí de manera taxativa. Pero si nos paramos a pensar solo un segundo (algo de lo que adolece la religión católica, que por cierto, aborrezco), la existencia del alma no puede sostenerse, si no admitimos también que todos los seres vivos la tienen; y esto es así porque, si no, habría un salto evolutivo en el cual una generación no tendría alma, y la siguiente sí, que es cuanto menos sorprendente.
Alguno se defenderá admitiendo que todos los seres vivos tienen alma, incluso las bacterias más simples. Si admitimos esto, entramos en el dilema de que el ser humano no es absolutamente especial de otro ser vivo. O eso, o hay almas de primera (humanas) y de tercera (resto de seres vivos), cosa que no puede ser porque tendríamos una generación con alma de tercera categoría y la siguiente ya de pleno derecho, completamente humana.
Por tanto llegamos a que el alma existe y que es de la misma calidad para todos los seres vivos. Ahora bien, los seres vivos proceden de compuestos orgánicos de carbono, que por efecto de las condiciones primigenias del planeta, comenzaron a autoperpetuarse (1ª condición para la vida). Si admitimos que todos los seres vivos tienen alma, también tenemos que admitir que estos compuestos la tienen, y si seguimos bajando hasta lo más sencillo, tendrían alma hasta los elementos que constituyen la materia.
Ahora viene lo gordo. Se puede llegar a admitir que todo en el universo esta dotado de alma. Pero, entonces, nosotros que estamos compuestos de esos elementos fundamentales, ¿qué tenemos un alma o cientos de millones de ellas?.
Personalmente, creo que es la gran mentira en la que se apoyan todas las religiones para subsistir a lo largo del tiempo como meros virus dañinos. Y en lo que realmente nos diferenciamos del resto de seres del planeta, es en la capacidad de elegir de manera razonada. Ni más ni menos. Lo más sencillo siempre es lo mas probable.
Pido perdón por embarrarme en una explicación tan densa. Pero esta escrita a la carrera y en 10 minutos, que me voy de comida... de NAVIDAD.
Porque ateo hasta la médula, pero gilipollas lo justito, que me encantan las fiestas que se derivan de esta gran falacia.
Jueves, 21 de Diciembre de 2006 21:04












